La última semana, Luisiana aprobó una ley migratoria luego de que se votara favorablemente en la Cámara de Representantes. A partir de esto, solo resta la firma del gobernador del estado, Jeff Landry, para hacerla oficial. La norma establece castigos para migrantes que se encuentren en el estado de forma ilegal y aumenta las penas en caso de reincidencia, al igual que lo hacen muchas legislaciones del estilo en Estados Unidos.
Según se indica en el texto oficial del proyecto, se crea la figura de delito por «entrada o reingreso ilegal» en el estado. La norma establece que el inmigrante ilegal que sea hallado en Luisiana podría enfrentarse a una multa de US$4.000 y hasta un año de cárcel en una primera infracción. En caso de reincidir, la segunda infracción tendrá una multa de US$10.000 y hasta dos años de prisión.
En paralelo, medios locales reportan la intención de tratar normas complementarias que prohíban las ciudades santuario en el estado, al igual que lo hizo Georgia, y que prohíban la emisión de licencias de conducir a migrantes indocumentados, como lo hizo Florida.
El único paso que resta para la aprobación de la ley es la firma del gobernador de Luisiana, Jeff Landry.
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Los problemas que podría enfrentar la ley migratoria de Luisiana para entrar en vigor
Más allá de la promulgación del gobernador Jeff Landry, que probablemente llegue, la ley SB388 podría tener inconvenientes para su aplicación. Dada la disputa legal que llegó a la Corte Suprema sobre la ley SB4 de Texas, hasta no tener una aprobación definitiva, la norma migratoria de Luisiana podría correr la misma suerte. Al igual que en el caso del estado sureño, la normativa entra en conflicto con la autoridad federal para regular cuestiones migratorias.
